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Empezando a considerar las razas reunidas bajo el nombre genérico de Setter (que en inglés significa fijar, detener, lo cual concuerda bastante con su carácter), la que sin duda se destaca es la más antigua y genuina de todas: el Setter Inglés. A grand

PARA EMPEZAR…

Clasificación general: Razas de perros Grande  

Peso:

Peso Máximo: 30 kg

Peso Mínimo: 25 kg

Clasificación según FCI: Grupo 7

HistoriaAspectoCuidados específicos

Puede tal vez resultar sorprendente, pero podemos afirmar que acerca de los orígenes e historia de esta raza existe abundante documentación, lo que permite establecer con mucha aproximación sus antecedentes. Parece bastante admisible la hipótesis que atribuye un origen español al Setter, concretamente en los viejos spaniels, que más tarde recibirían influencias del Pointer. Los primeros retratos de este perro datan del siglo XVI, como se puede ver en las diversas pinturas y grabados que han llegado hasta nuestros días.

El Setter Inglés fue muy apreciado por muchos monarcas europeos de la época, principalmente ingleses y franceses, y son célebres algunos ejemplares propiedad del rey francés Luis XV que fueron pintados por Desportes, pero la verdadera historia de la moderna creación del Setter Inglés empezó a desarrollarse con sir Edward Laverack, ya que fue él quien en realidad impulsó y fijó los caracteres que hoy han hecho inconfundible a la raza. Sir Edward Laverack compró hacia principios del siglo XIX algunos ejemplares magníficos al reverendo A. Harrison. Tras realizar algunos cruces consanguíneos, y después de mucho empeño y esfuerzo, logró ejemplares que en nada desmerecen de los actuales. Sir Edward Laverack publicó en 1872 un libro que sirvió de base y de guía a otro conocido entusiasta de la raza, sir Purcell Llewellin, para sus cruces y mejoras. De ahí que el Setter Inglés también se llame Laverack Setter.

 

Cabeza. Larga, razonablemente delgada y caída naso-frontal bien marcada. La distancia desde el stop hasta la punta de la nariz debe ser igual al largo del cráneo desde el occipital hasta el stop.

Nariz. Negra o color hígado, según la coloración del manto; fosas nasales anchas. Hocico moderadamente profundo y bastante cuadrado. Maxilares de largo casi igual.

Labios. Los labios no deben ser demasiado colgantes.

Cráneo. Ovalado de oreja a oreja, caja craneana bien marcada, con protuberancia occipital nítida. Dentadura igualada.

Ojos. Ojos brillantes. suaves, inteligentes: de color avellana lo más oscuro posible.

Orejas. De largo mediano, insertadas bajas y colgantes con pliegues menudos contra la mejilla: la punta debe ser aterciopelado y la parte superior cubierta de pelo delgado y sedoso.

Cuello. Más bien largo, musculoso delgado, levemente arqueado en la cresta y netamente marcado en su inserción con la cabeza; hacia el hombro más ancho y muy musculoso; sin papada, de aspecto elegante.

Tronco. Largo mediano. Tórax con pecho descendido, buena profundidad y amplitud entre las escápulas; costillas redondeadas y muy abiertas, con buena profundidad entre las falsas costillas, igualmente abiertas. Dorso corto y derecho: lomo ancho, levemente arqueado, fuerte, musculoso.

Cola. Implantada casi en la línea del dorso, de largo mediano, ni espiralada ni caída, con leve curva en cimitarra pero sin tendencia a doblarse hacia arriba. Las franjas cuelgan largas y no deben iniciarse en la base de la cola sino apenas más abajo, creciendo en longitud hacia la mitad, para disminuir gradualmente hacia la punta. El pelo debe ser largo, brillante, suave, sedoso, ondulado, pero nunca rizado.

Manto. Pelo: Es de desear que, a partir de la parte posterior de la cabeza a la altura de las orejas. el pelo sea levemente ondulado, largo y sedoso; los calzones y las extremidades anteriores deben tener buenas franjas, casi hasta los pies.

Color. Puede ser negro blanco, limón y blanco, hígado y blanco, tricolor (negro y blanco y fuego); los perros sin grandes manchas, pero con pintas en todo el cuerpo son los preferidos.

Andar. Durante la caza, un gran galope.

Altura y peso. Altura Machos: entre 65 y 70 cm; hembras: entre 61 y 65 cm.
Peso Entre 27 y 30 kg en los machos: entre 25 y 28 kg en las hembras.

Defectos. Hombros gruesos y salientes; hocico cono, afilado hacia la nariz; ausencia de stop: ojos claros y oblícuos: orejas insertas alto: codos despegados por mala colocación de los hombros; costillas achatadas; lomo demasiado largo; pie ancho; pasturales débiles rótula derecha. Delantero y trasero angostos; osamenta ligera; prognatismo, enognatismo. Andar poco desenvuelto.

 

 

Es un perro de talla mediana, de líneas puras, elegante de aspecto y movimientos. Muy activo y cariñoso, con un agudo instinto para la caza. Aunque está dotado de un temperamento extremadamente sociable, posee un gran carácter.

Las aptitudes de que goza esta raza, tanto las que se refieren a su labor como perro cazador como las meramente estéticas, han incrementado su popularidad y aceptación entre todos los aficionados al mundo de la cinología y entre el gran público en general. Debido a ello, se ha llegado a crear en su país de origen dos tipos de Setter, uno apto para la caza y otro como animal de exposición. El primero -es utilizado generalmente para la perdiz y la esquiva becada y también para el cobro de aves acuáticas (el pato salvaje, en general) ya que es un buen nadador y un inmejorable cobrador en el agua.

El Setter es elegante y rápido, conserva un fino olfato, su búsqueda es casi tan veloz como la del Pointer y son intachables su muestra y su resistencia.

Cuidados y mantenimiento.

En el apartado de cuidados y mantenimiento cabe destacar la especial atención que merece el manto de esta raza, así como también otra parte muy importante de su anatomía: las orejas. Para conservar el pelo arreglado y brillante, sin caer en un exceso de pulcritud, es necesario bañar al perro una vez al mes como mínimo y practicarle cepillados algo más a menudo. La alimentación también será controlada, sobre todo en aquellos ejemplares destinados a las cacerías, porque no son convenientes ni una nutrición precaria ni una sobrealimentación. Es evidente, pues, que necesita una dieta equilibrada y rica en proteínas.

 

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