Megaesófago de los perros y los gatos

Es una enfermedad que se caracteriza por una disminución o ausencia de la motilidad (capacidad para realizar movimientos en respuesta a determinados estímulos) del esófago que causa una dilatación de este.CAUSAS Las causas se clasifican en congénitas y adquiridas.1-Congénitas (se nace con la enfermedad)Tiene mayor incidencia en ciertas razas como el Pastor Alemán, Gran Danés, Labrador Retriever, Terranova, Shar Pei, Setter Irland&eacut

Es una enfermedad que se caracteriza por una disminución o ausencia de la motilidad (capacidad para realizar movimientos en respuesta a determinados estímulos) del esófago que causa una dilatación de este.

CAUSAS

 

Las causas se clasifican en congénitas y adquiridas.

1-Congénitas (se nace con la enfermedad)

Tiene mayor incidencia en ciertas razas como el Pastor Alemán, Gran Danés, Labrador Retriever, Terranova, Shar Pei, Setter Irlandés y, en gatos, los Siameses o sus cruces

2-Adquiridas

Pueden estar causadas secundariamente a una serie de enfermedades.

Sistema nervioso central.

  • Moquillo
  • Inestabilidad cervical.
  • Lesiones del tronco encefálico.
  • Neoplasias.
  • Traumatismos.

Neuropatías periféricas.

  • Polineuritis.
  • Polirradiculoneuritis.
  • Gangliorradiculitis.
  • Disautonomía.
  • Atrofia muscular espinal.
  • Tóxicos: plomo, talio, archilamida.
  • Lesión del nervio vago.

Unión neuromuscular

  • Miastenia grave.
  • Botulismo.
  • Tétanos.
  • Toxicidad anticolinesterasa.

Musculatura esofágica.

  • Esofagitis.
  • Lupus eritematoso sistémico.
  • Polimiositis.
  • Dermatomiositis.
  • Caquexia.
  • Tripanosomosis.
  • Hipotiroidismo.

Idiopática (sin causa conocida).

 

SÍNTOMAS

En el megaesófago congénito los síntomas clínicos suelen presentarse en los tres primeros meses de vida.

El síntoma más característico de los animales con megaesófago es la regurgitación (vómito de la comida sin estar digerida, en forma de tubo y sin dolor).

Otros síntomas asociados son saliven excesivo, mal aliento y vómitos. Algunos animales pueden presentar secreción nasal, y dificultad respiratoria como consecuencia del desarrollo de una neumonía.

El estado corporal de los animales con megaesófago disminuye considerablemente.

PRONÓSTICO

El pronóstico es muy variable. Dependerá de la causa que lo provoca.

El megaesófago congénito tiene un pronóstico grave; con un tratamiento dietético y de manejo adecuado. De un 20% a un 46% de los animales pueden recuperar la funcionalidad del esófago, siempre que este no se haya dilatado excesivamente.

TRATAMIENTO

Los objetivos del tratamiento son disminuir la frecuencia de las regurgitaciones, prevenir la distensión del esófago, aportar nutrientes al paciente y tratar las complicaciones.

El tratamiento dietético y de manejo es el más eficaz en estos animales.
La dieta debe ser de un elevado contenido calórico, con una consistencia variable de sólida a líquida teniendo en cuenta la respuesta del animal.

 

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