La audición de nuestras mascotas

Un sonido es una onda producida por la vibración de un cuerpo que se propaga por un medio sólido, líquido o gaseoso.  La audición es el proceso de percepción de las ondas sonoras. Las ondas del sonido presentan dos propiedades:  1-Amplitud   La amplitud del sonido se puede definir como la fuerza por unidad de superficie. Se mide en decibelios ( dB). La gama de intensidades sonoras abarca desde 0 dB (susurro), 40 dB (conversaci

Un sonido es una onda producida por la vibración de un cuerpo que se propaga por un medio sólido, líquido o gaseoso.

 

La audición es el proceso de percepción de las ondas sonoras.

 

Las ondas del sonido presentan dos propiedades:  

1-Amplitud  

La amplitud del sonido se puede definir como la fuerza por unidad de superficie. Se mide en decibelios ( dB).

 

La gama de intensidades sonoras abarca desde 0 dB (susurro), 40 dB (conversación), 80dB (tráfico intenso), 100-120 dB (cuando el sonido comienza a ser doloroso).

 

2-Frecuencia

  

La frecuencia es el número de veces por segundo que se repite una onda. Su unidad es el hertzio (Hz).

Los sonidos agudos tienen frecuencias elevadas y los graves bajas.

 

El rango de percepción de las frecuencias en el ser humano abarca desde los 20 a los 20000 Hz. Este rango es ampliado para muchos animales, desde los murciélagos, capaces de detectar ultrasonidos de 100.000 Hz, hasta la rata, que detecta hasta 40.000 Hz o el perro, con un límite sobre los 50.000. En la parte inferior de la escala, hay algunas aves y mamíferos que son capaces de detectar infrasonidos de frecuencias tan bajas como 0.05Hz (palomas).

 

En el ser humano la sensibilidad del oído es máxima para frecuencias próximas a los 3.000 Hz.

 

Hay asimismo animales con sorderas para determinadas frecuencias: los pollos recién nacidos no pueden detectar una gama de frecuencias de hasta 400 Hz.

 

 

   

ECOLOCALIZACIÓN DEL SONIDO

 

  

Se llama ecolocalización a la determinación exacta e inmediata de la dirección del sonido. Consiste en localizar el sonido y poder girar la cabeza hacia él.

 

Ello se consigue gracias a la diferencia de tiempo en la entrada del sonido en un oído y del mismo sonido en el otro oído  además de a la diferencia de intensidades de los sonidos en ambos oídos. Si el oído derecho se halla más cerca de la fuente sonora que el izquierdo, las señales sonoras del oído derecho se percibirán antes y con más intensidad que las del oído izquierdo.

 

Hay animales que pueden vivir en lugares oscuros o que son de vida nocturna y que utilizan el sonido para orientarse y localizar espacialmente obstáculos y presas. Estos animales son capaces de analizar la reflexión del sonido producido por ellos mismos de forma que puede hablarse de la existencia de un “radar animal”, como ocurre en el murciélago, ballena, delfín y lechuza.   

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