España Grupo 1 Razas de perros pequeño

Chow Chow

A tal perro, tal dueño.
Este refrán se puede aplicar perfectamente al Chow, pues su comportamiento tan particular es el que mejor se puede adaptar a dueños con una personalidad fuera de lo común, y tan compleja como la

PARA EMPEZAR…

Clasificación general: Razas de perros Pequeño  

Peso:

Peso Máximo: 31 kg

Peso Mínimo: 20 kg

Clasificación según FCI: Grupo 1

HistoriaAspectoCuidados específicos

Algunos consideran al Chow como una rama particular de la especie canina a causa de muchas y curiosas particularidades, como su lengua azul-negra, prolongaciones importantes de los huesos laterales del cráneo, miembros posteriores rectos, temperatura interna ligeramente superior a la normal (39º C), etc.

Raza o especie? Existen más diferencias entre un Chow y un perro nórdico que entre un lobo y un pastor alemán que, sin embargo, están clasificados en especies diferentes, pero compararlos no resulta convincente para deducir la pertenencia del Chow a una especie particular. Para explicar las diferencias entre el Chow y los demás perros nórdicos, se puede pensar en aportes antiguos de molosoides, por ejemplo los perros de guarda mongoles.

La zona comprendida entre los montes fronterizos del Sikhot Alin, el gran río Amur y el mar, en el extremo oriental de Siberia, estuvo poblada en el neolítico por los aínos. Estos, que utilizaban antepasados del Chow en la caza, la pesca y la tracción de trineos, habrían preservado así la existencia de una especie parecida a la canina.

La evolución histórica parece confirmar la existencia de un encuentro entre los antepasados del Chow y los perros mongoles, ya que el territorio ocupado por los aínos fue invadido por hunos, tártaros y mongoles, todos los cuales tenían a su servicio feroces auxiliares caninos de gran tamaño. Entonces fue allí donde pudieron cruzarse los molosos de los nómadas con los perros nórdicos de los aínos.

Regresando a tiempos más contemporáneos, la entrada del Chow Chow en la cinofilia oficial tuvo lugar en 1880 pero el Kennel Club no inscribió los primeros Chow hasta 1894.

El estándar redactado entonces por el primer club de la raza -fundado en 1895- se basaba en una fiel descripción del campeón Chow VIII, luego se hizo un segundo estándar con modificaciones esenciales con respecto al primero, que la FCI corrigió y difundió.

Aspecto general. Perro activo, compacto, de espalda corta, ante todo bien proporcionado, de aspecto leonino, de porte digno y altivo, bien construido. La cola la lleva claramente sobre el dorso. Características: perro tranquilo, buen guardián; lengua azul-negra, único por su marcha afectada. Temperamento: independiente, fiel pero distante.

Cabeza y cráneo. Cráneo plano y ancho. El stop no es pronunciado. Bien lleno debajo de los ojos. Hocico de longitud moderada, ancho desde los ojos hasta la extremidad.

Trufa. La trufa es gruesa, ancha, negra en todos los casos, salvo en los crema y en los casi blancos en los que se admite la trufa de color claro, y en los azules y en los leonados en los que se admite una trufa del mismo color uniforme que el de la capa.

Ojos. Oscuros, almendrados, bastante pequeños y nítidos; en los azules y los leonados se admiten ojos del color de la capa; ojo nítido, exento de entropión y que nunca deberá ser penalizado si sólo hay problemas de dimensiones.

Orejas. Pequeñas, espesas, ligeramente redondeadas en la punta, llevadas rectas, rígidas y bien separadas, dirigidas hacia delante por encima de los ojos y ligeramente convergentes, lo que le da al perro el aspecto característico de la raza.

Boca. Los dientes son fuertes y bien colocados; las mandíbulas son fuertes y presentan un articulado en tijera perfecto, regular y completo, o sea, que los incisivos superiores recubren los inferiores en un contacto estrecho y son implantados en escuadra con relación a las mandíbulas. Las encías son preferentemente negras.

Cuello. Fuerte, lleno, no demasiado corto, bien implantado sobre los hombros y ligeramente girado.

Cuartos delanteros. Los hombros son musculosos y oblicuos. Los miembros anteriores son perfectamente rectos, de longitud moderada; tienen una buena osamenta.

Cuerpo. Pecho ancho y bien descendido. Las costillas son bien arqueadas pero no en bandas de tonel. Dorso corto, horizontal y fuerte; región lumbar potente.

Cuartos traseros. Miembros posteriores musculosos; corvejones bien descendidos con un mínimo de angulación, lo que es esencial para producir ese aire afectado del chow chow. El canon metatarsiano cae a plomo y el corvejón nunca se inclina hacia delante.

Pies. Pequeños, redondos, pies de gato, en aplomo sobre los dedos.

Cola. Implantada alta y llevada bien sobre el dorso.

Talante y movimiento. Paso corto y afectado. Anteriores y posteriores se desplazan rectos hacia adelante en planos paralelos.

Pelo. Para los de pelo largo, es muy abundante denso, recto y separado; el pelo de cobertura es de textura más bien basta con un subpelo suave y lanoso; el pelo es particularmente espeso alrededor del cuello donde forma melena o collar; forma bolsas en la parte trasera de los muslos. Para los de pelo corto, es abundante, denso, recto; no es plano sino que se levanta; con textura de pelusa. Para ambos, se penalizará cualquier recorte artificial del pelo que modifique la silueta natural o la expresión del can.

Altura a la cruz. Macho, de 48 cm. a 56 cm., y las hembras, de 46 cm. a 51 cm.

Color. Capa unicolor negra, roja, azul, leonada, crema o blanca, frecuentemente con tonalidades pero sin manchas ni unicolor (la parte inferior de la cola y la región posterior de los muslos frecuentemente son de color más claro).

La vocación del Chow Chow es de perro de compañía y guarda. Para disuadir al intruso, su tamaño mediano se compensa con su volumen y, aunque no ladre, no por ello son menos significativos y dignos de tomarse en cuenta sus avisos.

El Chow conserva una seguridad y dignidad leoninas. Mantiene ese aire asiático de impasibilidad y falsa indiferencia; su capacidad de afecto, muy real y profunda, apenas la manifiesta. Su gusto por la independencia es muy acusado. Generalmente muy tranquilo, no por ello deja de ser capaz de reacciones muy vivas, y sus reflejos pueden ser muy rápidos llegado el caso.

El Chow no está hecho para dueños que reclamen desbordantes manifestaciones de ternura, ni para los que quieran saciar una necesidad maniaca de autoritarismo, no es aconsejable que lo tenga alguien de poco carácter porque lo llevaría por el camino de la amargura. Su físico bonachón no tiene nada que ver con su carácter, antes de obedecer se lo piensa, no se puede ser brusco con él ni mucho menos brutal. Lo que no significa que tengamos que tener una actitud contemplativa ante su natural rebelde, por el contrario, habrá que educarlo precozmente, desde los tres meses o incluso antes también.

El Chow nunca se mostrará servil; se entregará poco a poco, pero totalmente hasta el punto en que le será difícil separarse de su dueño. Por último, vivir con un Chow a lo largo de diez años es una experiencia que no se olvida fácilmente y muy pocos dueños de Chows cambian de raza.

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