Home / Noticias / Tiendas y ‘webs’ venden mascotas peligrosas a pesar de que están prohibidas desde marzo

Tiendas y ‘webs’ venden mascotas peligrosas a pesar de que están prohibidas desde marzo

Las autoridades temen que sus dueños empiecen a deshacerse de iguanas, serpientes o camaleones en los próximos meses y se reproduzcan casos como el de la bicha de Motril

Hace dos semanas los vecinos de una barriada de Motril se dieron cuenta de que por el tejado del bloque se arrastraban serpientes. Los bomberos descubrieron que había decenas de crías y las imágenes dieron la vuelta por las televisiones. ¿Cómo llegó la bicha hasta el cobertizo donde montó su nido? Los bomberos piensan que puede tratarse de una serpiente doméstica de las que se venden en las tiendas: «La habrá soltado su dueño y se ha hecho grande». Otros opinan que es autóctona. En el Seprona creen que no es propia de la zona. Se sabrá mejor cuando pillen a ‘La Señora’.

No sería la primera vez que apareciera una serpiente abandonada en un contenedor o en mitad de una calle. Si se repasan los archivos se encuentran casos a lo largo de toda la geografía. Los dueños se deshacen de ellas cuando no dan abasto a cazar ratones para alimentarlas. En las oficinas del Seprona en Granada han recibido más de una llamada de alguien que -por casualidad- ha encontrado un camaleón en su jardín. Ven el animalito en Almuñécar, les gusta y se lo traen. Después van a la tienda a pedir comida para camaleones y se enteran de que es una especie protegida.

Todo esto, que puede parecer una anécdota para rellenar páginas de diarios y minutos de televisión, podría convertirse en un problema recurrente en cuestión de meses. Eso se temen los agentes especializados.

Tener un perrito en casa está demodé. Ahora los más atrevidos tienen de mascota una iguana o, pongamos el caso, una boa arco iris brasileña. Sin embargo, tener estos bichitos como animal de compañía está prohibido en Andalucía desde el mes de marzo.

La Consejería de Gobernación elaboró un decreto que regula la tenencia de animales potencialmente peligrosos. La clave está en el artículo 3. No se puede tener esta clase de bichos salvo en las instalaciones autorizadas (parques, zoológicos…). Ni artrópodos, ni peces o anfibios cuya mordedura entrañe riesgo; ni primates; ni reptiles venenosos ni aquellos que sin serlo superen en edad adulta los dos kilos, tomando como referencia no el animal concreto sino la media de su especie.

Traducido todo esto a la práctica significa que animales como iguanas, camaleones o serpientes no pueden estar en casa. Únicamente podrían tenerse si fuesen importados, no pesaran los dos kilos y con un permiso del Ministerio de Comercio. «Las autorizaciones para tenerlos son especiales», informan fuentes de la Consejería de Gobernación.

Si alguien está tentado de criar una pitón o un cocodrilo primero tendrá que construir el recinto y después solicitar una licencia que es «muy difícil» de obtener.

Sin embargo, tres meses después de publicarse el decreto sigue siendo facilísimo comprar una serpiente o una iguana. Sin salir de Granada, una céntrica tienda anuncia una gran exposición de serpientes, lagartos y tortugas. Por Internet, a través de las páginas más populares de anuncios por palabras, se pueden conseguir serpientes de todas las dimensiones en cualquier provincia andaluza por una horquilla que va entre los 100 y los 300 euros. Una pitón real, anacondas, una coral falsa de la que se desprende el dueño «por no poder cuidar»… Hay de todo. Estos animales sólo se pueden comprar en tiendas con licencia expresa o a personas autorizadas. Pero no los puede adquirir cualquiera. Por supuesto que cogerlos del campo está prohibido.

La Junta está tramitando un decreto para crear un registro de animales peligrosos, donde estará toda la información tanto del bicho como de su dueño para tenerlos -a ambos- controlados. Ahora, ese censo sólo recoge los perros, los gatos y los hurones, que en Granada son -respectivamente- 112.874, 3.655 y 153.

Quién lo controla

El problema es quién controla que se cumpla el decreto. La Policía Autonómica -que depende de la propia Consejería de Gobernación- no se hace cargo. La inspección de mercadillos es de la Policía Local. En el Ayuntamiento se remiten a la Delegación de Agricultura de la Junta en el caso de que aparezca una serpiente… Un círculo sin cerrar.

Aunque estrictamente no es su competencia, la unidad del Seprona de la Guardia Civil podría entrar a poner orden en este circo. Pero todavía habrá que esperar unos meses. En concreto, el medio año que tienen los dueños de estas mascotas desde la entrada en vigor del decreto para regularizar la situación de los animales. Que pasa por conseguir el permiso -algo complicado- o desprenderse de ellos. ¿Dónde los meten?

Porque el decreto no deja de ser una declaración de intenciones con muchas trampas. Ya se ha visto que es realmente fácil comprar uno de estos animales. Entre otras cosas porque la norma sólo es andaluza. Alguien podría hacerse con una serpiente en otra comunidad y llevársela a su casa. Y a ver qué juez autoriza un registro para una cuestión que no deja de ser administrativa.

 

Fuente www.ideal.es 

Responder

Tu dirección de correo no será publicada.Los campos requeridos están marcados *

*

Traducir »