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La comunicación de los perros

Los ladridos intervienen poco en la comunicación entre perros salvajes. Sin embargo el ladrido es frecuente en los domésticos debido al aprendizaje, ya que el hombre favorece de manera natural la comunicación verbal y el perro aprende a reforzar sus vocalizaciones.

Ladridos

Los ladridos intervienen poco en la comunicación entre perros salvajes. Sin embargo el ladrido es frecuente en los domésticos debido al aprendizaje, ya que el hombre favorece de manera natural la comunicación verbal y el perro aprende a reforzar sus vocalizaciones. Hay otro tipo de señales emitidas por los perros indicativos de deseos muy diversos como son la vista y los movimientos. 

La visión canina

la comunicación de los perrosEs uno de los fenómenos más fascinantes del período de socialización por su complejidad y precisión. El ojo del perro está adaptado a la visión con poca luz pero carece de definición.

La visión de los detalles es posible a plena luz sólo si el objeto está a más de veinticinco centímetros. Contrariamente a lo que se cree, sí que ven los colores. Aprecian mejor las gamas de azules y verdes, y peor los tonos rojos. Las señales visuales pueden ser el resultado de características morfológicas, de movimientos emocionales o de la ejecución de movimientos específicos del emisor.

1. Las formas consisten esencialmente en manchas de colores en el cuerpo, o las manchas blancas de la región del pecho donde se suele morder en combates jerárquicos, o el escudo de la región anogenital donde se olisquean.

2. Los movimientos emocionales conllevan gestos corporales variados como piloerección, midriasis (cierre de la pupila), miosis (apertura de la pupila), movimientos de las orejas o de la cola, temblores, sobresaltos o inmovilizaciones. Son elementos que acompañan a la ejecución de posturas reforzando el mensaje.

3. Los movimientos específicos, son producciones motoras voluntarias, y son aprendidas por el cachorro durante la socialización. Consisten en posturas y mímicas que permiten a los perros comunicarse y constituyen secuencias que llamamos rituales.Estos rituales favorecen la cohesión social, limitan los conflictos que pueden desestabilizar la manada, de tal manera que podríamos decir que el lenguaje canino declina en infinidad de dialectos. 

Trastornos por incomunicación

El hecho de no saber comunicarse o no entender los mensajes recibidos puede provocar en el perro profundos trastornos ansiosos y hacer la convivencia imposible, esto es lo que ocurre cuando cambiamos un animal de un grupo a otro (no entiende el nuevo "idioma").

También es importante saber que la convivencia con el hombre modifica profundamente todos los elementos de comunicación, y que esto puede ser el origen tanto de alteraciones en el comportamiento como de conflictos que dificulten la convivencia con el hombre o con otros perros.

 

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