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Alergia a la picadura de orugas de los perros y los gatos

                                                                                  Durante los m

                                                                               

 

 

Durante los meses de enero a julio, los animales pueden ponerse en contacto con orugas con capacidad urticante, principalmente con orugas procesionarias (Thaumatopoea pityocampa) procedentes de los nidos o bolsas que se encuentran en los pinos.

Cuando las orugas abandonan los nidos en procesión para enterrarse y crisalizar, los animales son atraídos y las molestan con el hocico y la lengua, liberándose una proteína con capacidad urticante, originando una reacción alérgica.

Del mismo modo en los nidos abandonados  se encuentran gran cantidad de exudados y pelos urticantes.

En caso de que nuestra mascota los manipule se podrá observar una reacción similar sin haber estado en contacto directo con las orugas.

 

 

LESIONES

 

 

Afecta principalmente al perro.

La aparición de los síntomas es siempre súbita y es motivo de consulta de emergencia.

 

En los casos leves, por contacto mínimo, suele aparecer edemas localizados sobre los labios, y una ligera afectación de la lengua que se manifiesta con salivación excesiva. A causa del picor los animales tienden a frotarse el morro con el suelo.

 

Cuando el contacto se produce principalmente con la lengua se puede observar desde un tamaño moderado de la lengua, que origina una boca entreabierta con salivación excesiva, a bocas totalmente abiertas de las que sobresale una lengua edematosa de coloración violácea que a medida que trascurren los días puede necrosarse y desprenderse parcialmente. En estos últimos casos se afecta el estado general del animal.

 

Para poder obtener el diagnóstico diferencial respecto a otras alergias (alimentos, fármacos) debemos saber que en el resto de alergias la lengua no se suele ver afectada.

 

 

TRATAMIENTO

 

 

El tratamiento se debe instaurar lo antes posible, comenzando con un lavado de la zona afectada con abundante suero fisiológico para eliminar los pelos urticantes que no se han clavado. Se recomienda no frotar para evitar que los pelos urticantes se rompan y liberen la proteína urticante.

 

Al tratarse de una reacción alérgica el tratamiento consiste en la administración de corticoides y antihistamínicos.

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